24 nov Experiencia de buceo: Teresa nos cuenta su primera experiencia

buceo con tortugas

Teresa es una chica venezolana que hace poco visitó Tenerife con la intención de vivir sus vacaciones. Aprovechando la ocasión, la joven vivió su primera inmersión y nos cuenta su experiencia buceo. “Nunca antes había tenido una experiencia en buceo. Mi mayor contacto con el mundo submarino había sido realizando snorkeling en las costas de Venezuela”, explica.

Teresa se decidió a realizar un Bautismo de buceo y nos explica que lo que la ayudó a sentirse muy segura fue que, antes de embarcar, le dieron una breve introducción teórica sobre cómo sería la experiencia, además de explicarle cuáles son las señales que deben usarse bajo el agua y cómo respirar a través de la boquilla. Al respecto comenta: “Te transmiten mucha seguridad, lo cual es muy importante dado que la respiración a través de un tubo puede resultar bastante extraña para quien nunca lo ha hecho. A mucha gente le produce sensación de agobio o asfixia”.

“Te dicen que no tendrás que preocuparte de nada, pues ellos estarán contigo todo el tiempo, y que tú sólo deberás preocuparte por disfrutar la experiencia. ¡Y vaya que es así!”, agrega.

Por otra parte, Teresa nos contó que en su experiencia buceo el ambiente resultó muy agradable debido a que también fueron otras personas a realizar la misma experiencia, de manera que el tiempo de espera le servía para relajarse. “La espera en mi caso resulto larga, pues fui la última. Cada inmersión se realiza acompañada por uno de los guías, que no te deja sola ni un instante y te da bastante confianza. Quizás pudieran soltarte un poco más, pero entiendo que se trata de mantener todo bajo control, considerando que es una inmersión para alguien que nunca antes lo ha hecho”.

Teresa prosigue en su relato: “Nos dijeron que era muy probable que viéramos tortugas, pero fueron claros en advertir que no lo podían garantizar, ya que, como es lógico, eso es algo que ellos no pueden controlar. A mí, la sola idea de poder ver esos maravillosos animales ya me fascinaba”.

Otro aspecto que a nuestra puzzlera le gustó de su experiencia fue el hecho de que una parte del importe que se paga para disfrutar de la experiencia es donado a una asociación para la protección del ambiente marino en las costas de Tenerife.

Viviendo sensaciones nuevas

Cuando rememora la llegada de su turno para sumergirse, Teresa nos cuenta la sensación de calma y de estar sumergida en un mundo distinto: “Me coloqué la careta y boquilla bajo la supervisión del instructor, practiqué la respiración en la superficie y una vez que corroboré que me sentía cómoda iniciamos la inmersión. Fuimos bajando poco a poco y compensando la presión de los oídos de tanto en tanto, tal como me lo explicaron en la inducción, y funcionó perfectamente porque no sentí ninguna molestia”.

“Una vez sumergida sólo escuchaba el sonido de mi respiración por el tanque”, prosigue. “A mí me pareció un sonido relajante y a la vez intenso, pues es tal cual como lo has escuchado en películas. Es decir, es un silencio únicamente interrumpido por tu respiración, una sensación de completa calma e ingravidez. El instructor me iba llevando de la mano y la sensación era como si estuviese flotando”.

La pregunta que seguramente te estarás haciendo en este momento es: ¿habrá visto Teresa a las tortugas? Pues sí, aunque una sola y de retirada. “Cuando la divisaron iba en dirección opuesta”, relata, aunque también nos cuenta que el resto de participantes sí la vieron bastante más de cerca. “Cuestión de suerte”, dice con resignación.

Lo cierto es que después de disfrutar de la sensación de calma y serenidad y comprobar lo cómoda y segura que es la actividad, a nuestra amiga le han quedado ganas de hacer un curso de buceo y seguir experimentando esa maravillosa sensación para disfrutar más del mundo submarino.

Y tú, ¿a qué esperas para probar la experiencia buceo? ¡Atrévete a hacer un puzzling!

Equipo TravelPuzzling